Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de septiembre de 2013

El bar de los sueños


El ambiente se pinta de blanco y negro, el hombre de tez blanca y penetrantes ojos verdes entra al bar con la mirada perdida en el humo del ambiente, se acerca a la barra al ritmo del piano y saxofón que marcan sus pasos.

Sin darse cuenta toma su primera copa, perdiéndose en sus pensamientos hasta que una voz dulce lo trae de vuelta, gira la vista lentamente y sigue la mirada de todo el bar, a la distancia una hermosa mujer en un vestido negro canta al ritmo del saxofón. Olvida el licor, olvida sus penas, recuerda porque está ahí y la observa. Una lacia cabellera negra recorre su rostro y cuando canta, la parte inferior de sus labios tiemblan, solo para hacer notar un brillo único y espectacular que nace en sus ojos negros que por momentos parecen volverse de un café intenso cuando tocan la luz.

Su voz se detiene, y a pesar de que el saxofón sigue, todo el lugar parece quedar en silencio, su silueta perfecta desaparece entre la gente mientras baja de ese pequeño escenario y aquel hombre vuelve a quedar en la soledad de sus noches oscuras y el frio de aquel hielo que rodea sus manos.

Busca en su gabardina el último cigarrillo de aquella noche y se dispone a fumarlo cuando aquella perfecta silueta de mujer aparece cerca a él, se sienta a su lado sin mirarlo y con una seña delicada llama al barman que acude de inmediato con un vaso de vodka.

Tan cerca de ella, y sin poder decir palabras mantiene un cigarrillo apagado en su boca, sin vergüenza la observa, Sus ojos tienen una mezcla que lo cautiva, tiene una mirada fuerte y viva, ligeramente achinada y su piel blanca se vuelve de un matiz caribeño en aquella oscuridad.

Ella se da vuelta ligeramente y se da cuenta que la observan, lo mira divertida y parece sonreír – eso no se va a prender solo – le dice esbozando una sonrisa

El hombre regresa a la realidad de golpe y busca nervioso un encendedor mientras los ojos perfectos de aquella mujer lo siguen.

¿Y no me vas a invitar uno? – juega con él

El hombre sabe que es su último cigarrillo, lo sostiene y lo ofrece, como si este fuera la única forma de tocar su boca. Ella lo recibe delicadamente y sus labios se cierran en una eternidad fugaz, mientras sus miradas se cruzan, se esquivan y entrelazan, en búsqueda de algo más que sus ojos y su voz divertida lo vuelve a estremecer.

¿Tienes fuego?, esto no va a prender solo….

Aquel hombre nunca se había sentido tan torpe en su vida, acerca con cautela el fuego, cuidando no rozar un mechón que se desprende y baila al compás de un saxofón que no se detiene en ningún momento.

 Quiere decirle mil cosas, quiere decirle que a pesar de que nunca han hablado, él está enamorado, quiere decirle que hace mas de un año regresa todos los viernes a ese bar sólo para perderse en lo dulce de su mirada y lo melódico de su voz, quiere decirle tantas cosas pero su voz se pierde en un intento fallido de decirle su nombre.

Ella lo mira fascinado mientras sus ojos brillan, se pone de pie y se acerca lentamente, separa el cigarrillo de su boca y dispara una bocanada de humo hacia el él. Sus labios tocan su rostro y marca su lápiz labial en uno de sus pómulos, sin palabras el saxofón la aleja y regresa a ese espacio vacío, al escenario y a su música.

El bar se vuelva a iluminar con su voz y por un segundo en esa eternidad, sus ojos parecen encontrarse y se mezclan en el negro y verde de su alma, él con la seguridad de que la va a amar siempre en su silencio, su torpeza y su bondad que se mantienen ocultos en la barra de un bar.

Seguro también de que ella ama la libertad que le da la música; pero esa noche y solo por esa noche, cantará al compás de un corazón que la observa del otro lado del bar y no puede evitar sonreír cuando siente la verde presencia de su mirada….

martes, 29 de junio de 2010

El camino del olvido


Caminemos - le dijo el hombre a la tristeza una noche de frio invierno…


Caminemos por senderos calmados, en praderas grises de noches gélidas. Inventó él en su cabeza, ayúdame a recordar su perfume, dibujar en mi mente su silueta y perseguir entre fantasías su andar.


La tristeza lo miraba en silencio, como si hubiesen recorrido ese sendero infinitas veces antes de esta noche. Lo miraba cansado, como agobiado por sus propios pasos y su trajinar intermitente.


Recuerdo con pena y sufrimiento – dijo el hombre…


Mejor recuerda con pana y elegancia – intentó una broma la tristeza


Confundido por su nueva naturaleza y sorprendido de que su muda compañera le hablara, se atrevió a refutarle lo vivido.


¿Acaso te burlas de mis desgracias?, ¿de mi pena, que es tuya y tú tristeza, que es mía?


La tristeza cambió ligeramente su camino y engañó al hombre a seguirla, él sin darse cuenta imitó sus pasos.


“Estoy cansado de ser llamado a caminar bajo la misma luna, considerando tu lamento el más importante, mintiéndote tú, mintiéndome a mi“


¿Ahora menosprecias mis desgracias? – le impugnó indignado el caminante


No, las penas de amor son dignas de caminar una vez, tal vez dos veces, son caminos pedregosos que nos enseñan a levantarnos luego de haber caído, son experiencias enriquecedoras que los vuelven hombres más precavidos al recuerdo de una mujer.


¿Pero cómo salir de este círculo vicioso de pensarla sin tenerla, de soñarla despierto para despertar sin ella?


“Amigo mío, le preguntas al sentimiento equivocado una respuesta que debería ser tuya. Quizás el nuevo camino frente a tus ojos te de la respuesta.


Observó perplejo el caminante, delante de él un nuevo compañero escondido en una túnica blanca lo esperaba sentado en una roca, como cansado de esperarlo, a su espalda el frio parecía culminar y una pequeña resolana se reflejada en el horizonte.


El ser misterioso se aproximó con un andar distinto, dejó de lado el enigma y abriendo su capucha deshizo el misterio de su rostro. Envuelto en rizos dorados y ojos azules se percató que su nuevo compañero era una mujer de rasgos perfectos.


¿Quién eres tú? - preguntó fascinado el caminante.


Soy tu nueva guía en lo que queda del camino, es aquí donde termina la tristeza y empieza el olvido.


Pero yo no quiero olvidarla…


No seas terco hombre – le dijo en una mezcla de dulzura y reproche – ahí donde olvidas un amor, nace la esperanza de uno nuevo.


Camina conmigo – le dijo ella extendiéndole una mano


Caminemos – le dijo el hombre al olvido, en el ocaso de una noche de invierno mientras tomaba su mano.

domingo, 21 de marzo de 2010

Prescindiendo de ti


La rabia se apodera de él, como cuando alguna vez interrumpiste la serenidad de su alma y lo obligaste a gritar rompiendo el sello de todos sus silencios.

Eres la causa y motivo de su desaparición y de la pena del alma envuelta en mil perdones. Como hacerte entender, si el que te escribe no entiende de palabras ni llantos, que alguna vez en las hojas de tu memoria esta tinta no pudo secar.

Soy tuyo o para ti, comenzaba otra vez en la tormenta inconstante de tus recuerdos y volvía a evaporarse

Acabamos con un te amo y comenzamos con un quizás, pero en el camino te aseguro que nunca hubo dudas; menos aún, un pero, aunque, quien podría negar un quizás, que se escapa de entre las páginas blancas de momentos oscuros, haciendo temblar al cuerpo y el alma se hace débil ante su figura, volviéndonos infieles hasta en palabras.

Como poder amar toda una vida sin encontrar en la rutina ese pequeño segundo que lo arruina todo en la debilidad de un error fugaz…

De la pasión que sólo existe por una noche; noche en la que existimos tú, yo y el terrible deseo de borrarnos de esta tierra por los inagotables golpes de la conciencia.

Por siempre tuyo….leyeron sus ojos en aquella página en blanco, arrugada tantas veces por la desesperación de olvidarnos

….Prescindiendo del segundo en el que te perdí….


……


Firmó el poeta traicionero, que olvidó de amor en sus letras.

lunes, 1 de febrero de 2010

Senderos

Imagen del blog "Criatura Nocturna"

Camina por senderos oscuros, con palabras ajenas con recuerdos perdidos en un corazón vagabundo que lo sigue como perro fiel, escudando en su locura una sola razón para empaparse de ti.

Sus ojos de un claro oscuro que enternece el alma del que no lo conoce, se pierde en una primera percepción. Sus zapatos gastados de tanto caminar levantan el polvo que parece detenerse en la ingravidez de un minuto perdido, en el que el péndulo del tiempo no puede encontrar su camino de retorno.

Una gabardina cubre su cuerpo, y las sombras de una noche sin estrellas oculta la mayor parte de su rostro, pisa el césped con cuidado, preocupado de que sus huellas no queden grabadas en su andar y delaten el camino.

Llega a la lápida de sus palabras, aquellas que había intentado olvidar por tanto tiempo, se detiene por fin en la cumbre de un destino que no le pertenece e intenta volver a poner en papel lo que muchas veces dejó escapar de su mente.

Se arrodilla rendido por el recuerdo, conformándose a vivir en una vida sin ella, olvidando sus palabras, prisioneras de la tinta que nunca pudo ser derramada.

He puesto bajo tu pasado una lápida que me obliga a olvidarte…

He puesto en mi mente mentiras que te acercan y verdades que te alejen…

He puesto sobre mí la responsabilidad de nunca más amarte por respeto al amor de otra mujer...

Y sobre ti…

Sobre ti se posa la esperanza de estar equivocado.

martes, 29 de septiembre de 2009

Borrador de un sentimiento

Imagen del blog: compartiendomisimagenes.blogspot.com
Me dijiste que esperara al mañana para poder amarnos;


Esperé mil ocasos y una luna llena para olvidar tus palabras y seguir mis propios pasos.

Escribo sin ánimos de leer lo que dejo atrás, sin pensar, hipnotizado por el movimiento de mis dedos en un teclado que se vuelve frío y ajeno, tan lejos de la tinta y el papel donde empecé a escribir por primera vez.


Publicaré este sentimiento como nazca, sin el mínimo deseo de releerlo, sean ustedes jueces de mis palabras, y de aquel sentimiento que nace en mí al dejar mi mente en blanco para ella.


Qué tristeza dejarte escapar de entre mis dedos, escurridiza fantasía extraviada de mujer, que se pinta en mis ayeres y desdibuja un “tal vez”.


Quizás mañana te vea y te amé como la primera vez…

Tal vez, tal vez…

Eres la duda recurrente de un te amo en la intensidad de un minuto perdido. Me gusta escribir sin un sentido y que mis palabras me lleven a la deriva como el naufrago de sentimientos que imagino ser cuando no estas.


Tal vez, tal vez...


Sumergido estoy en la marea de tus labios y en el dulce despertar de un sueño infinito junto a ti.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Clandestinidad


He intentado escribir en mil palabras el significado de un sentimiento y sigo borrando cada idea…


Caminaba de noche, despacio, sigiloso con aire detectivesco y la apariencia cautiva en el sinsabor de engañarla con cada paso. A sus casi treinta años era lo más difícil que le había tocado hacer.
Giró en la esquina de Montalván con las Artes y descubrió un parque que lo esperaba silencioso como todos los miércoles a las 8:30p.m.
Una mujer de hermosos ojos negros y mirada sincera esperaba nerviosa en una banca, él se acercó cuidando sus pasos y por detrás le dejó un beso en la mejilla; la mujer salto de susto y pegó un grito que se ahogó al verlo…


- Hijo de tu “$·%...casi me matas de un susto


Se rió disimuladamente y la abrazó con cariño, sus miradas siempre se esquivaban, como quien no quiere ver lo obvio de aquella escena.


- Te estuve esperando casi media hora


En sus ojos una molestia impalpable era dejada de lado por una sonrisa, se volvieron a abrazar, él apretó lentamente su cintura para disfrutar cada segundo en ese intento, ella se perdía en aquel aroma innegablemente atrayente pegada a su pecho.


- No pude salir más temprano, estuve con ella, tu sabes cómo son las cosas
- ¿Cuándo le vas a decir algo sobre mí?
- Bueno estaba pensado que podría ser entre nunca y jamás – le sonrió e intentó no reírse.
- No pues, en serio
- Vamos, vamos, tu sabes que no puedo, ella no lo entendería


El silencio ocupó sus palabras por un minuto y sus pies jugaron a encontrarse, ella volvió a pegar su cabeza contra su pecho y el atinó a abrazarla, una vez más con cariño y con la certeza absoluta de una duda de amor.


- Sabes que te quiero ¿no?
- Si lo sé….gracias
- Imbécil – risas una vez más pero ahora de los dos
- Claro que te quiero, solo que no me gusta decirlo en voz alta
- Bueno, nada que tenga que ver conmigo lo dices en voz alta – le recriminó ella
- Au, eso fue un poco injusto


El silencio otra vez, como ayudando a cubrir los espacios vacios, él la miró seriamente, ella una vez más evitó su mirada…


- Porque me evitas la mirada…dime la verdad es por estos verdes intensos que te derriten – bromeo señalando sus propios ojos
- Uy sí, eso es, estas buenazo – se rió ella
- Yo sabía que era eso, porque nunca me lo dices y evitamos esta tensión sexual
- Tú sabes que no puedo, si lo hago, tendría que echarme encima de ti y besarte…
- Bueno, si es así, tendré que sacrificarme
- Te veo sufriendo eh…


Esta vez la mescla de risas evitó que el silencio aplacara el momento, los ojos de ella se posaron en él, y ahora fue el muchacho el que intentó escapar de su mirada.


- Me gustó hablar contigo pero tengo que irme, en cualquier momento me llama mi novia y prefiero estar en algún lugar donde tenga una coartada.
- Nunca le vas a decir algo sobre nosotros ¿no?
- ¿Sobre qué?
- Tu sabes, no te hagas, que aún somos amigos
- Ehhh…eso….amigos….no…
- ¡¿Por qué?!
- Bueno, tendría que empezar explicándole que aún te hablo, aún te veo….luego tendría que explicarle porque es mala idea que terminemos por eso y luego tendría que buscarme una novia nueva… y la verdad, estoy bien así.
- ¿Amas a tu novia?
- ¿Tú amas a tu novio?
- No me has respondido
- Tu tampoco
- No seas niño
- No seas niña
- Si soy una niña – sonrió
- Y yo soy…
- Un viejo
- Hey, Hey…todavía estoy en base dos, eso es ser niño
- Recuerdas cuando me amabas –presionó ella
- Vagamente – esquivó él
- ¿A quién amaste más?
- Esa no es la pregunta correcta
- ¿Entonces cual es?
- ¿A quién amas ahora?
- Otra vez me respondiste con una pregunta
- Entonces realmente no te respondí nunca
- Me estas confundiendo
- Esa es la idea
- ¿Me amas?
- Te lo puedo contestar en dos palabras
- ¿Te amo? – adivinó ella
- Esas son tus palabras
- ¿Y Cuáles son las tuyas?


El sujeto se puso de pie y se acercó rápidamente a ella posando sus labios cerca a los suyos, y cambiando el rumbo a último minuto logró colocar el beso en su mejilla... en el brilló de sus ojos dejó oculta una respuesta, le dio la espalda y empezó a alejarse


- Nunca me respondiste – le gritó ella a la distancia
- Amistades peligrosas
- Esa no es la respuesta a mi pregunta
- No, esa es la respuesta a mi pregunta – gritó él para asegurarse que lo escuchaban
- No entiendo – gritó un poco más fuerte
- Esa es la idea - dijo sólo para él mientras la dejaba atrás.

A veces somos mucho más de lo que podemos imaginar para algunos, sin saber, dejamos huellas imborrables en la vida de la gente y eso hace que tiendan a retenernos cuando nuestros momentos acaban. Alguna vez me dijeron que las personas entran a tu vida en tres categorías diferentes: Por una razón, por una temporada o por una vida y no importa en qué categoría estén siempre te impactan de una u otra forma, ayudándote a crecer, madurar y aprender… el problema esta cuando hay personas que por alguna razón entra una temporada en tu vida y se queda clavada para siempre en el corazón.

martes, 18 de agosto de 2009

Volviendo a mis palabras


Las noches limeñas son perfectas para olvidar los recuerdos empozados de memorias ajenas y pasados cercanos, eso eras tú o por lo menos así te describía.



Eras la definición perfecta de amor entre mis letras aunque hoy amara a otra persona con un corazón distinto al tuyo, vivía en un mundo que ya no giraba en lo turbio y difícil de tus momentos y la vida era sencilla, hasta quisiera decir feliz, llena de sonrisas y alegrías que por momentos me pertenecían.



Pero aún te amo, y dudo entonces que sea amor lo que siento por aquella mujer que dice amarme con locura. Escondo bajo llave una fotografía gastada y en indeleble el alma incrustada en el negro recorrer de su tinta.



Por siempre tuyo leí….
Por siempre mía esta pena
Por siempre nuestro el recuerdo

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Química


Como dos extraños mirando la nada nos tocamos en la suavidad que solo el roce de su piel me puede dar. Observando con cautela su belleza temo despertarla y en silencio sonrío con la seguridad de que es amor lo que siento.

Son sutiles diferencias los que hacen de nuestros cuerpos dos entes compartiendo una misma cama, un mismo espacio, un mismo corazón. Tú me dijiste con certeza que jamás me amarías y con seguridad te digo: que me amabas con todo el amor que solo yo te puedo dar.

Otra vez solos, tu y yo en este espacio vacío que nos separa y nos une, que nos enlaza en placeres que solo vivimos cuando soñamos en nuestras fantasías despiertas.

Soy tuyo, tú eres mía, y en esta duda eterna del amor por siempre me detengo a meditar por un segundo si será verdad lo que alguna vez con miedo me dijiste:

¿Existe el amor entre personas opuestas o es tan sólo la química de dos cuerpos al chocar?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Pasado y presente


En sus ojos tristes una verdad irreprochable se esconde. En el matiz de ojos color pasado se escurre un recuerdo.

Arrepentido de decirle que la odiaba con tanto amor; la extraña….la angustia lo envuelve.

Esa acida sensación que se cola en el alma y envenena el corazón con pensamientos oscuros que apagan la única luz de su esperanza

Camina, da vueltas, olvida y recuerda con la seguridad de amarla y la convicción de no volver a verla.

Lo engañó o eso cree.

La duda lo envuelve
La pena lo mata
El orgullo le quema

La soledad, amante prisionera de un alma solitaria le besa las sombras, lo abraza, lo toca. La desconfianza ronda corazones ansiosos, destruye la esperanza de un sueño y enamora a la soledad.

Palabras antes de ti, porque contigo…

Contigo aprendí que el amor verdadero no le da lugar al miedo

Por eso puedo decir sin temor a equivocarme

Por esta vez y para siempre:

Te amo.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Sentimiento sepia


Semblante duro, mirada de hielo, corazón impertinente.

…Fuma intranquilo…

Con cada bocanada de humo intenta derretir el hielo que cubre su alma y no puede. Está ella, que no está con él y lo atormenta la incertidumbre de perderla cuando aún la tiene.

Su habitación vacía. Con la excepción de una silla rodeada tan solo de paredes blancas y humedad, que parecen filtrarse en un piso de madera roído por el tiempo; el mismo que deja un olor a tristeza: ese sentimiento que renace de un corazón agitado por sus propias penumbras.

Fuma una vez más y decide olvidar la pena, pero se aferra al sentimiento inexistente de no tenerla y aún así retenerla en el grito del pensamiento. Las paredes blancas se vuelven de un gris oscuro, el humo de su cigarro se congela, unido a la silla que lo sostiene, queda fijado para siempre en un recuerdo.

Una mano limpia la lágrima que cae sobre la fotografía de aquel hombre de semblante duro y mirada de hielo. Y lo extraña, la única mujer que lo amó más al hombre que al recuerdo

…Por la fotografía de un momento extraviado en el sentimiento de un ser que divago hasta congelarse en vida y morir eternamente en el gris de su propia melancolía….

...El sepia de sus ojos se ha congelado eternamente en el recuerdo de una mujer que es víctima de su lenta agonía…

martes, 16 de septiembre de 2008

Todo y nada



Somos como dos gotas que existen en un mar de incertidumbre, perdidos en la agonía de creer que nos hemos hallado siendo tan sólo caminantes en pena de un sentimiento fugaz, pocas veces eterno.

Explorador una vez más del significado de amor entre mis letras, con la seguridad de haber encontrado en tu piel sus misterios y en mis anhelos tus virtudes. Eres el rocío que nunca moja pero mantiene vivo, eres la luz en el camino que se apaga pero deja la esperanza. Eres todo y a la vez, no eres nada….

¿Cuántas veces pensaste que amabas y te equivocaste?

jueves, 28 de agosto de 2008

Y aún asi

Prefiero el silencio a tus palabras cuando me dicen que el amor no existe,
Prefiero mis letras a tus penas cuando narro un sentimiento
Prefiero mil noches oscuras como esta, a un amanecer tan triste como el que dejaste

Y aún así, prefiero seguir soñándote a olvidar que te olvidé…

Vivo feliz porque lo decidí aunque me odies
Vivo en más de un recuerdo porque exististe alguna vez antes del mundo
Vivo porque he decidido morir una sola noche en esta vida

Palabras que remiten al pasado cuando solo hay felicidad en tu futuro
Palabras que repiten un te quiero envuelto en un tal vez
Palabras que son tan tuyas como mías

Y aun así, sigues siendo dueña de mis silencios y esclava de mis palabras

miércoles, 30 de julio de 2008

Palabras



A veces las palabras agotan el sentimiento, dejan a la luz una tenue oscuridad que nos vuelve cómplices de mentiras nunca dichas. Ocultando lo que somos para vivir como queremos, como quiere el resto, tejiendo en nosotros la sonrisa perfecta, el camino ideal, las señales sencillas a acciones tan diversas como complejas.

Yo no narro, yo siento y lo que siento lo imprimo en la nada de esta hoja hecha vida solo por mí. Son segundos que vivo de espaldas a sus palabras y dejo ocultas las propias zanjándome en cuerdas afinadas de mi propia locura.

Son momentos tibios de sentimientos fríos que olvida el alma al andar, son palabras truncas que se vuelven tuyas al leer, son los mismos segundos que mueren tras de mi, tras de ti, tras del mundo que es el único ajeno a todos nosotros.

Otra vez la misma mala costumbre de perderme entre versos olvidados para confundirme, confundirlos, olvidarme de todo y vivir una vez mas en la amnesia de esta palabra que es tan tuya como mía en la eternidad de un para siempre.

viernes, 25 de julio de 2008

Un amor en el tintero

Si te digo que te extraño con amor diré quizás que es un pedido del alma por lavar de mi memoria tus besos.

Julián, hombre de nacimiento, escritor sin vocación y romántico sin causa, mantenía la esperanza de escribir algo que la enamorara.

Si tú y yo somos la razón extinta de mil besos perdidos quisiera pedirte en esta ausencia de la palabra por tu corazón y por el mío.
Helena, mujer de nacimiento, musa sin compasión, mil poemas ajenos en la boca de un narrador.

Si yo fuera tuyo y tú fueras mía, te prometo una vez cada noche, amarte por el resto de mi vida y si fuera parte de tu propia alegría, nunca más me alejaría.
Carlos, ladrón de nacimiento, amante de las noches más oscuras de Helena, acusado de amar sin amor y culpable de lágrimas ajenas.

Tu lo amas a él mientras te amo y se pasa mi vida lentamente sin tus miradas, sin tus sonrisas, sin tu querer, y aún así sonrío, porque queriendo o sin querer aún de tus recuerdos vivo.
Mariana, Ángel eterno, por enamorarse de un hombre de nacimiento, desterrar al ladrón y obviar a la mujer, su felicidad reside en su palabra y sus penas se borran con el tiempo, porque por ahora lo quiere y mañana lo amara. Gracias a ella, a una mujer de nacimiento, aquel hombre olvidara.

Gracias por enamorarte de mis fantasías y vivir en mis más fingidas realidades, porque fue por ti que dejé de soñar despierto y vivir dormido ya que en tus besos vivo y en mis versos duermo.
El hombre, escritor sin vocación, arrugo por quinta vez una servilleta de papel y la lanzó a la nada, frente a él estaba ella sonriendo.

-Y dime, ¿Qué me has escrito?
-Que no necesito escribir cuando te tengo
Sus miradas se apagaron en un beso, porque a veces, solamente a veces, ni la tinta ni el papel tienen la fuerza, del amor de una mujer.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Ausencia


En la ausencia de la palabra intenté crear poesía una vez más. En el lento sonido de los sentimientos, que se rozan entre el jazz y un viejo olor a tabaco, sigo aquí escuchando nombres ajenos a los nuestros y puedo dejar de pensar en mi trazo.

Escribo al ritmo de una canción que inventé esta noche para acompañar la soledad de tu alma sin la mía y verte sonreír en mi imaginación. Con al lentitud que solo la vida puede darle a mis palabras, caen gotas de agua que se convierten en cristales fugaces de nuestro calor.

Durante veintitrés horas y cuarenta cinco golpes del péndulo soy lo que el mundo exige, solo pido quince respiros para mostrar el alma, para intimidar a la palabra, para cubrir el sentimiento de sonidos insignificantes que hacen de mi vida, este momento interminable de alegrías escondidas y versos escotados.

Como el frío y tu calor, el cristal y mi dolor; me escudaré en el centro de este roció que calma mis noches, una vez más, como nunca, como siempre, ahí estaré para ti aunque no lo sepas, recuerda que el silencio dice mucho más que las miradas y yo recordaré que en tus besos siempre se escondieron las mentiras más hermosas que tus ilusiones pudieron crear.

Escribo con cada latir del corazón, ahí donde el alma es inmutable y los sentimientos no se pueden evaporar como esta tinta, que me hace tuyo y te hace mía, olvidaré que somos tan solo química, para ser, otra vez, una bella fantasía.

sábado, 26 de abril de 2008

En tu sangre mi dolor




Ni la sangre, ni el dolor. Ni el miedo ni el terror. El pasado es una metáfora incompleta de mi país que parece desaparecer en un alzheimer colectivo que se pierde y no se vuelve a encontrar.

Un conjunto de personas incapaces y aciagas decidieron por toda una nación defender a la muerte. Y un continente Europeo sin derecho decidió concluir por nosotros que la Muerte el Repudio, la Traición y el Asco de un grupo subversivo se mantuviera vivo como una fuerza insurgente.

Al margen de la lista negra a la que pertenecen, ¿como es posible que haya un solo ser humano que defienda una causa que trae consigo dolor y lágrimas?

Donde quedan ahora los peruanos que sufrieron, los que murieron, los que morirán en el silencio de una decisión reprochable e infame. Millones de almas gritan lastimeras y solo Dios escucha su llanto.

El MRTA es y seguirá siendo una organización terrorista, no se si aborrecer más a aquellos que siembran el mal y el terror o aquellos que condonan el olvido, borran el pasado y desvían su mirada ante los sollozos y el sufrimiento que erradamente se vuelve ajenos a nuestras vidas.

Escribo estas líneas por todos aquellos que vivieron el terror, porque si fuera uno, no aguantaría el sufrimiento de escuchar que alguien que no experimentó su miedo, sea la voz del perdón para lo imperdonable. Me encuentro en un punto exacto donde mi imaginación falla y solo una expresión sublime es capaz de describir la atrocidad que los encierra.




sábado, 12 de abril de 2008

Otra vez tú, otra vez yo....





Estoy sentado, en un oscuro lugar de mi mundo intentando encontrar las palabras precisas para empezar. Quiero contar algo pero todavía no se que es, quizás quiero hablar de ella pero aún no, esperaré.

Otra vez tú, otra vez yo, otra vez el mundo en mi contra y solo mi tinta es capaz de imaginar que puedo vencer la barrera que nos separa, porque el amor recorre distancias infinitas pero no llena corazones vacíos.

Otra vez tú, otra vez yo pero ahora esta él y me ahogo en un recuerdo olvidado, ruego una vez más que no me entiendas, que no me leas, que no esperes que deje de esperar, porque soy la razón extinta de un sentimiento irreverente, de un momento de locura que se escurre entre tus labios.

Me vuelvo infinito en mi rincón, porque cuando escribo solo existo yo pensando en ti y de esta forma existimos tan solo los dos. Pero, ¿Qué somos?... Somos dos gotas de tinta en la eternidad de mis palabras, en la ausencia de mis recuerdos y en la fragancia de tus momentos.

Eso somos y eso seguiré siendo para ti, nada más ni nada menos, no esperaré que me ames por eso. Yo anticipo lentamente tu olvido y olvido lentamente que te espero…

viernes, 11 de abril de 2008

Su Coca Cola 1.1 (renovada de la cola de mis recuerdos)


- ¿Quiero una coca cola?


- ¿Que?....Gili, son las seis de la mañana…


Las noche se había hecho corta entre las cervezas, las palabras y la resaca, una mujer, dicese por el momento familia, dicese ahora mi hermana, despertó con el cargo de conciencia de muchos amores y pocos recuerdos. Hay que tener en claro que los errores suelen repetirse y nacen con más frecuencia en compañía del alcohol.


La soledad era su más triste enemigo y tomar en su compañía no suele terminar bien. Hice un largo viaje para confirmar sus penas y lo que le causaba más dolor, sus soledades, no era una ni eran muchas pero eran tan diferentes cada vez que las mostraba que podían confundir al ojo más experto y a toda mirada sigilosa que se perdía entre sus lágrimas.


Llenarlo, eran cuatro los hombres, eran cuatro los nombres y era uno el culpable de la poca fe que le tenía al amor, de todo los intentos de llenar un vacío con el sentimiento equivocado. Había sido la mujer del despecho, la mujer de la indiferencia, la mujer del odio y una vez la princesa para alguien que nunca fue príncipe ante sus ojos. Su único deseo era ser la mujer del amor pero había aprendido una sola lección en el camino: cupido es un hijo de puta y sus flechas una puta mierda.


La escuchaba casi despierto, casi dormido, era la victima culpable de un crimen imperfecto, el del amor sin amor. Casi a sus treinta años se encontraba en una frontera casi tangible, de decepción y desesperación que la envolvían aún en esa soledad cada vez más oscura y permanente.


- Tengo la oportunidad de darte una solución – le dije como quien imita a los sabios


- Dime – me miró triste y desconsolada, como si supiera que mi respuesta no llegaría a ser la solución a un problema que llevaba alimentándose de ella más de un año.


- Deja de llenar tu vida de hombres vacíos y tu soledad dejara de ser tu cárcel para ser el puente que encuentre esas dos manos que falten para sostenerlo.


- Porque un puente no se sostiene de un solo lado….


- ….si, una vez me lo dijo alguien que quiero y no necesita las respuestas de mi boca porque sabe que las tiene, solo debe aprender a escucharse


- ¿Entonces?


- Entonces tengo sueño, quiero dormir y solo hay una respuesta más que puedo darte


- ¿Cuál? – preguntó ignorando otros dilemas


- No existe hombre en este mundo que…


- ¿Qué, que?.....¿que me ame?, ¿Qué me quiera?, ¿Qué me llene?


- No, que te vaya a vender una coca cola a esta hora

miércoles, 2 de abril de 2008

A un cuatro de Abril al que no escribire

Por los momentos de ausencia que se volvieron eternos quería pedirte perdón, porque no supe estar ahí cuando más me necesitaste y porque te perdí antes de tiempo, con la seguridad de saber que siempre te tendría a mi lado.

Me he arrepentido pocas veces en mi vida pero sucedió, ha pasado casi un año y siento aún que estas conmigo, que no te has ido, que la muerte me ha jugado una broma y sigues acá, escondiéndote, bromeando, alegre como eras y como me enseñaste a ser.

Una vez me dijiste que desperdiciaste tu vida, que fuiste la víctima perfecta de mil momentos que no fueron tuyos. Que habías dejado ir todo lo bueno en tu vida y que nunca reflejaste virtudes ni ejemplos. Hierba mala nunca muere y te equivocaste. Porque nunca serás un recuerdo extraviado, para mí eres, fuiste, un corazón incomprendido, víctima de la indiferencia de un mundo que caminó a espaldas tuyas.

Yo me hice camino, te seguí, aprendí de ti lo bueno y obvié lo malo, te quise como a un padre y te traté como un mal hijo y después de veinte años de vida sin dejar escapar una sola lágrima lloré tan lejos de ti al perderte. Te fuiste en el peor momento y en la más ingrata situación. Nunca pude vestir de negro mi alma ni gritar que te extrañaría…

Cuatro lágrimas y un funeral, cuatro lágrimas y un recuerdo, cuatro lágrimas y un mar eterno de soledad y arrepentimiento. Un cuatro de abril decidiste dejar de llorar para que lloren los pocos que siempre estuvieron junto a ti.

Quisiera poder escribir mejor y llenar en cada una de mis palabras una pizca de sentimiento, quisiera llorar escribiendo y no tan solo escribir, quisiera hacer de esta hoja algo inmortal para tenerte ahí, pero no encuentro hoy la inspiración.

Esto va dedicado a mi querido Tío, al que todos juzgaron, al que nadie entendió, y en sus últimos momentos estuve tan lejos que nunca pude decirle adiós. Aquí estoy yo, recordándote, intentando encontrar las palabras para despedirme....

para decirte hola, para decirte adiós.


Y donde quiera que estés sepas que te quiero…

miércoles, 5 de marzo de 2008

Reflexiones

Ya no logro ser uno mismo porque me debo al mundo, ya no consigo esconderme de mis palabras porque son de todos, ya no sé existir en un solo verso porque todo cambia, nada se mantiene y soy alguien diferente después de mi última palabra.

Si yo no fui lo que tu querías y yo nunca quise ser lo que por desdicha fui para ti, porque olvidamos las palabras y nos unimos en un solo silencio que anhelé fuese eterno, pero fue tan fugas como mi péndola.

Soy todo lo que cambia y no busco describirme a mi mismo, no escudriño la esencia aristotélica ni la verdad platónica, tengo las respuestas más simples a las contrariedades más ambiguas. Soy la palabra que inquieres y no entiendes, soy la explicación vacante de mis propias señales.

Guardo tan solo la esperanza de no volver a esperanzarme. Guardo en ti el recuerdo de no volver a querer para quererte de nuevo y envolverme en mis palabras para no entenderme una vez más.

Así comienzo y así acabo, con el fin de encontrarte antes de que el sol se ponga en un horizonte que dejé pintado de naranja solo por ti….


Fuiste la luz en las más tristes noches del alma, la vela que no se apaga, el fuego que no se cansa, la llama que no se extingue pero ya no te necesito. Hoy mientras yo vivo de día, tú existes de noche.